Saprófago de pensamientos

Saprófago de pensamientos

que las vidas condenas,

deja de hurtar el momento

con esas falsas cadenas.

 

Gusanos, larvas, escarabajos

que se arrastran por el lodo

para arrancar con falacias

sin temor, forma ni modo

amor, vida y conciencia.

 

Hiena, buitre o cuervo;

lobos de la misma camada

que hasta a los muertos raspan

su última tira de piel ajada.

 

Hacedor de guerra infame,

de religiones perversas.

Hongo insaciable y vil

que extingues al individuo

con manifiestas promesas.

 

La freza es tu imperio;

en ella cuajas y encumbras

tus manejes perpetrados

segregando ego malsano

que envilece a los más parias.

 

Cubres de cieno pagano

hasta las almas más nobles,

con excrementos de rico

para que mueran los pobres.

 

Revelarse no es suficiente

contra esta escoria calamitosa

que desbroza inminente

la esencia que nos hace fuertes

para acrecentar su limosa.

 

Yo no quiero vivir y vivo

de los residuos defecados;

tu quieres poder de divo

para tenerme amedrentado.

 

¡Que llegue el día del juicio!

y las gentes libres y pobres

despierten de este sangrado

para desconsentir al hombre.

 

 

Juan Fco. Cañada

 

 

 

Obras

 

Todos los derechos

reservados ©